Hoy es el día de la romería de Murcia, Por lo que la ciudad esta semi vacía y casi todo cerrado. Pienso en salir a comer y le doy una vuelta a los restaurantes que tengo ganas de probar, pero que no puedo ir con mi marido, ya que es muy convencional gastronómicamente hablando. Hoy voy con mi madre.
Me decanto por LIMA LIMON BISTRO...
Parece ser una fusión ente cocina Sudamericana y del Sudeste asiático.
Al llamar para reservar me preguntan si soy alérgica a algún alimento; eso ya me produce cierto rechazo, pero bueno, continuamos con la aventura.
Llegamos al lugar, está emplazado en un agradable jardín. Solo hay una mesa. Nos sentamos fuera.
La carta se divide en 3 partes...-entrantes, ensaladas y principales.
Básicamente no entendemos casi nada, por lo que pedimos que nos expliquen un poco. La camarera nos explica agradablemente todo lo que preguntamos, aunque parece que no tienen de todo, teniendo en cuenta que la carta no es muy extensa, la elección queda un poco limitada.
Pedimos probar el ceviche, solo una tacita, antes de pedir en firme. Mi madre es experta en este manjar Peruano. A simple vista no vemos ni un camarón, enseguida preguntamos y nos dicen que no lleva, solo contiene el pescado. De sabor esta bueno, pero falta potencia. Decidimos no pedirlo.
Pedimos unos "rollitos de patata con aguacate y bocas de mar" ( así lo describe la camarera). En realidad son 6 rodajas de patata con una salsa oscura; el aguacate brillaba por su ausencia!
También pedimos para compartir las típicas empanadillas al vapor que puedes encontrar en un chino pero más pequeñas y mas caras.
Y ya como principales, pedimos la lubina Thai y timbal de algas con salmón.
Que pena que no echase fotos, pero la descripción que recibí de la lubina no se parecía en nada al plato que me pusieron; yo lo rebautizarla como lubina frita en su aceite sin sal.
En cambio el timbal de algas estaba bueno, pero si lo comparamos con la ensalada de algas wakame que te ponen en otros orientales, te ponen muchas menos cantidad por el doble de precio.
Para terminar, de los cinco postres de la carta, solo tenían tres, me decanto por uno y después de esperar un buen rato, me dicen que no lo tienen, así que me voy sin postre y ya cabreada.
Y todo esto por el módico precio de 41€
En resumidas cuentas, me fui con un sabor a "Lima limón".